Todos estos días estaba pensando en cómo es posible volver loca a la población de un país entero. Entonces recordé que no podía ver series y películas de Mordor hace últimos diez años, ni oir de sus noticias de TV. Había demasiado patetismo, manipulación y escalada de emociones en ellos. Al verlo, se creaba la impresión de que alguien estaban golpeando constantemente con una pala contra una olla, y la olla estába puesta sobre la cabeza del espectador.
Sólo dos ideas corrían como un hilo rojo por todas las noticias y el cine:
1. Habitantes de Mordor son “elegidos” por motivo nacional.
2. Los habitantes de Mordor están bajo la amenaza perpétua, tiene un o varios enemigos, es preciso que éstos sean derrotados y no da ninguna pena matarlos.
Es decir, los medios de comunicación cultivaron la megalomanía del profano, quien, aun sin hacer nada, se sentía grandioso, simplemente consumiendo lo que se le ofrecía desde la pantalla. Por lo tanto, surgió la adicción: el mirar se convirtió en una dosis de droga que se debe tomar regularmente. Varias personas de Bielorusia y Rusia me contaron cómo intentaron bajar el volumen de la televisión o apagar la televisión frente a familiares que miraban las noticias y se enfurecieron por eso. Incluso aquellos que vivían en el extranjero consumían esta "droga", sin ella eran simplemente personas ordinarias, y con ella una "raza superior".
Los culpables de la situación económica actual del país y la vida antiestética del ciudadano promedio fueron encontrados y nombrados: eran los enemigos externos. A la vez el gobierno existente era denominado el "salvador", mejor dicho era una sola persona que se apropiaba del poder durante 20 años. Su imagen reemplazó poco a poco al mismo Dios y, por lo tanto, las palabras del khan no podían cuestionarse, estas eran una revelación, estas eran y son la única verdad.
Esta mentira era tan dulce, daba tanta sensación de grandeza que era más fácil dejarse enloquecer que dejar esta “droga”. El profano no tiene ninguna culpa, el khan no tiene ninguna culpa, los culpables son la OTAN, los paises occidentales, los “Banderitas” etc. La "presunción de inocencia", la indulgencia de la absolución, garantiza la "santidad". “Vengamos por Donbas, del que nos hemos enterado de la televisión, eso nos permite hacer cualquier cosa”.
La mayoría de los habitantes de Mordor nunca podrán rechazar esto, porque antes deben entender que habían sido usados como idiotas y que no son los elegidos. En segundo lugar, sin derramar el odio al exterior, comenzarán a sentir autodesprecio.
De hecho, una nación entera fue deshumanizada. Les sacaron el alma, lo humano, y se les convertieron a unos espantapájaros rellenos de consignas de ambiciones de grandes potencias y odio. La mayoría de ellos no siente pena por nadie, ni siquiera por ellos mismos, ni siquiera por los suyos. La mayoría han sido llevados tan lejos de la realidad que muchos nunca regresarán. No toda locura se cura.
Creo que por eso las sanciones son tan globales, contra todo el Mordor, el mundo lo entendió. Los que no están dispuestos a seguir las órdenes del khan son pocos, el resto trepará como zombis hasta quedarse matados.
Un mundo al revés, en el que toda la maldad se atribuye a los demás. Escuché fragmentos del discurso del khan, allí todo es muy rudimentario, simplemente los demás son acusados de todos los crímenes de la misma horda. De hecho, esta es cada vez una confesión sincera, si esto se entiende.
Hoy, el khan de Mordor anunció oficialmente la cacería de sus propios oligarcas, también entraron en la quinta columna. Khan cree que están demasiado lejos de la población y es hora cuando la horda los elimine. Arroja a los oligarcas como un hueso para deshacerse de los que le puedan oponer y les da a los zombies un juguete nuevo, otro objeto de odio.
Las sanciones se convierten en una tapa de metal sobre un pozo de serpientes, bajo el cual permanecerán aisladas, esto le da al mundo la oportunidad de salvar más vidas fuera del territorio de Mordor.
Es por que a Ucrania se le han asignado tantas armas letales. No hay nada que hablar con los locos que quieren matar y no paran.
Después de todo, exigen que los demás se vuelvan tan locos como ellos. Los locos realmente creen que todo el mundo se equivoca, que la única razón la tienen ellos y que por esto todos deber arrodillarse ante ellos. Son sinceros en esto.
Texto Olga Demchuk Ольга Демчук
Traducción Svitlana Romanova